20 marzo 2019

Blefaritis en niños.

Escrito por Julie Tyler y Rachel A. Coulter para Optometry Times.

Cuando un paciente pediátrico se presenta con irritación, comezón y enrojecimiento en el borde de los párpados, diagnosticar blefaritis puede ser la parte fácil del problema. Implementar un tratamiento para pacientes infantiles requiere que el optometrista use no solo su conocimiento sino su arte clínico.

Es imposible pasar por alto los signos reveladores de la blefaritis. Los hallazgos oculares comunes incluyen inflamación bilateral de párpados y costra dura, fibrinosa, y escamas, con desviaciones o pérdida ocasional de pestañas.

La aparición de la blefaritis generalmente ocurre entre los 6 y los 10 años de edad. La prevalencia de la blefaritis en la población infantil está creciendo, debido al aumento en el uso de lentes de contacto pediátricas, particularmente lentes de ortoqueratología, en esta población.

Con base en la localización anatómica de la inflamación, la blefaritis puede ser anterior y posterior. La blefaritis anterior incluye la piel del "párpado externo" y las pestañas, mientras que la blefaritis posterior incluye la unión mucosa cutánea del párpado y las glándulas de Meibomio. Ambos tipos ocurren comúnmente en niños, donde las escamas a lo largo de la piel del párpado y las pestañas caracterizan a la blefaritis anterior, y es más frecuente que la blefaritis posterior, que provoca mal funcionamiento de las glándulas de Meibomio.

Las causas más frecuentes de blefaritis incluyen:

  • crecimiento anormal de bacterias, más comúnmente las especies de estafilococos
  • dermatitis seborréica caracterizada por caspa del cuero cabelludo, cejas y piel
  • glándulas de Meibomio obstruidas o que funcionan mal
  • combinación de dos o más de las anteriores causas

Las glándulas enferman cuando las secreciones son espesas, provocando inflamación y obstrucción de las mismas glándulas.

Referencia


Foto de Isakarakus